Por Jose Luis Pérez. Fotógrafo acreditado a los Juegos Río 2016 y colaborador de Photo Media Express
@jperezfotografo

Llega agosto y en lugar de estar empaquetando toallas, protector solar, gorras, bronceador y todo lo necesario para pasar unos días de playa y fiesta en Ibiza me encuentro con que mi maleta va llena de cámaras, lentes, tarjetas de memoria, accesorios, guías de Río de Janeiro y pasaportes, sí, pasaportes, dos: ¡el español y el olímpico!

Por fin ha llegado uno de los momentos más esperados en mi carrera de fotoperiodista:  cubrir unos Juegos Olímpicos.

Han pasado meses desde que recibí la confirmación de la acreditación para Río 2016 por parte del COE, pero os aseguro que han parecido semanas, o más bien días. El tiempo se me ha pasado volando organizando el viaje, la estancia, estableciendo nuevos contactos con agencias internacionales e imaginando cómo será trabajar en unos Juegos.

La vida del freelance como sabéis no es fácil. Afrontar un reto como Río 2016 es toda una aventura que empieza en el mismo momento en el que uno decide ir a Brasil.

Organizar la agenda y elegir bien los eventos a los que acudir será crucial, nunca se sabe dónde puede saltar la sorpresa y habrá ocasiones en las que nuestros atletas se estén disputando las medallas en distintos puntos de la ciudad y yo, evidentemente, no puedo abarcar todo, de ahí que la intuición y la buena planificación serán vitales para conseguir siempre las mejores fotografías.

Otra parte importante de mi trabajo es el equipo fotográfico e informático que me llevaré a Río. Para esta gran cita cuento con el apoyo de Olympus.

Así en mi maleta tendré:

Dos cuerpos E-M1. Su pequeño tamaño y su gran potencial convierten a esta cámara en toda una garantía a la hora de trabajar en un gran evento.

Dos empuñaduras HLD-7, la opción de garantizar otra fuente de alimentación a la cámara proporciona más tiempo de trabajo continuado, ideal para largas jornadas de trabajo.

Un objetivo M.ZUIKO DIGITAL ED 300mm 1:4.0 IS PRO. Una brutalidad de objetivo, rápido y preciso a la hora de enfocar y ligero a la hora de cargar con él.

Un objetivo M.ZUIKO DIGITAL ED 7‑14mm 1:2.8 PRO. Un súper angular que gracias a sus lentes Zuiko ofrece una gran calidad de imagen.

Un objetivo M.ZUIKO DIGITAL ED 12‑40mm 1:2.8 PRO. Un todoterreno luminoso. Su apertura 2.8 hará posible grandes fotografías con poca luz.

Un objetivo M.ZUIKO DIGITAL ED 40‑150mm 1:2.8 PRO. El teleobjetivo por excelencia. Ligero, rápido autoenfoque y calidad profesional.

Un tele convertidor M.ZUIKO DIGITAL 1.4x teleconverter MC‑14. Combinado con el 40-150 mm se convierte en una herramienta indispensable para cualquier fotógrafo.

Además, llevo ocho baterías, cuatro cargadores, un monopie, múltiples tarjetas de memoria, portátil, disco duro externo, pendrives, adaptadores de red… Y no os voy a engañar, toallas, bañador y protector solar también llevo, que uno va a Río de Janeiro a trabajar sí, ¡pero también a disfrutar! Felices Juegos.

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